21 de diciembre de 2011

So happy together

-¿Duele?
-¿Que si duele?... -dijo mientras se vendaba el corazón con lágrimas.

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Recupérate. Recupérate. Recupérate. No puedo más. Tengo que empezar de cero. Otra vez. Otra vez a buscar un refugio, otra vez a crecer sola. Otra vez. Otra vez a recoger mi corazón, que está esparcido por todas las etapas de mi vida. Te quiero. Te quiero, y gracias. Aunque haya sido la única solución. Aunque no quedara ya nada a lo que agarrarse, porque ya estaba todo roto. Aunque haya vuelto a romperlo todo... A veces me parece imposible ser feliz. Te dije que no iba a estar toda mi vida lamentándome por esto. Y lo intento. Pero la mayoría de las veces no estoy segura. No puedo estar sin ti. No otra vez. Tengo frío... otra vez. Duele más que la primera vez. Duele mil veces más. ¿Cómo puedes pedirme que viva, si ni siquiera tengo fuerzas para sobrevivir? Esperé medio año. Medio año... hasta aquel día. Y era la persona más feliz del mundo. Y ahora me miro al espejo y me pregunto cómo puede existir alguien tan idiota. No me siento capaz de nada. Sólo quiero dormir, y despertarme cuando vuelvas a abrazarme y a pedirme que no me vaya nunca.
Feliz Navidad, mi ángel. Yo ya no puedo ser feliz. Pero ahora tú puedes serlo siempre. Te amo. Más que nunca. Y no podré ni querré acabar con ello.

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