20 de junio de 2016

I'm giving up on you

Tengo miedo. Tengo demasiado miedo. La vida…. en lo que se ha convertido esta sucia y asquerosa vida… me da pánico. Aterra ver esto cuando saboreaste la perfección y la viste escapar, fundirse a negro sin importar todas las lágrimas que derramabas. Sin apoyo, sin ayuda… de nadie… sin que nadie lo entienda sin poder hablar, con la boca cerrada, cosida, las manos atadas… con la única opción de caminar hacia adelante soportando todo el daño sin tener la más mínima oportunidad de defenderte… y da igual, porque en realidad no es lo importante, porque nunca lo ha sido, porque estamos solos en este mundo de mierda y a nadie le importa, a nadie le importa, a nadie le importa, a nadie… porque siempre hay algo más importante que tu dolor, y porque nunca hay tiempo de abrazarte y decirte que todo está bien. Y te sientes encerrado porque no hay otra opción y esto es todo y se acabó, y si se acaba de verdad, ¿entonces qué? Y pasa el tiempo y pasan los años y esperas una solución que nunca llega, que no existe… y ves como todo empeora… y no puedes más y gritas y peleas y lloras suplicando un poco, solo un poco de atención… ¿y para qué? ¿Para qué sirve? Para sentirte aún más solo. Para eso sirve. Para darte cuenta de lo asquerosamente solo que estás. Y para darte cuenta de que, aun estando solo, sin importarle una puta mierda a nadie, no puedes ser libre. Porque te juzgan. Constantemente. Porque antes no eras así. Cómo coño voy a ser igual que antes teniendo que soportar todo esto, cómo… teniendo que soportar esta existencia que me destroza… en la que intento mantenerme estable y cuando parece que lo consigo me vuelven a tirar al suelo… cómo… cómo si todos me odian… si soy prescindible totalmente… si no importo… si total… estoy ahí y no voy a irmequé más da, ¿no?