19 de enero de 2011

Adelante

Intentando ver que todo está bien ahora, a veces no puedes evitar recordar lo que eras antes. Y sentirte extraño, como el agua dulce que cae al mar y se pregunta "¿Qué hago aquí?". Dejar de vivir un momento, y verte a ti en medio de un montón de personas que caminan sin rumbo en todas las direcciones, ¿y hacia dónde camino yo? Mi veleta ha menguado a norte y sur. El sur ha sido bloqueado por un montón de rocas, y ya no puedo retroceder sobre mis pasos. Recuerdo el principio del camino, recuerdo los olores, y recuerdo ese sentimiento. Recuerdo que nunca me había sentido así. Y recuerdo toda la tormenta, "porque esta noche será la noche en la que me enamore de ti". Y aunque no me quede nada, seguiré creciendo hasta convertirme en lo que quiero ser. No importa lo que duela, y no importa lo que tenga que sacrificar si consigo cumplir mi único deseo en la vida. Volveré a proteger mi corazón contra la enfermedad de tu sonrisa, y le pondré doble armazón para que no pueda entrar dentro tu mirada. Ya he olvidado los rizos y los diez de agosto. Y ahora no quiero olvidar los ojos que una vez fueron capaces de atravesar todo mi cuerpo y fundir mi alma. Ahora quiero vivir y esperar a que tus brazos vuelvan a rodearme durante el resto de mi existencia. Ya no volverán a existir días grises en mi vida. Aunque me sienta exactamente igual que hace unos años, esto es completamente distinto. Lo sé porque yo soy distinta. Porque tú eres distinto. Porque nuestra historia es distinta. Y porque, sin ti, ahora todo es distinto.

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